Cerrando círculos
Llegamos al punto donde este último vuelo pone fin y completa el círculo iniciado hace casi un año cuando colgamos en redes nuestro primer post.
La dinámica ha sido muy diferente a la que tenía en mi cabeza de inicio, pero no por ello menos intensa y rica en emociones. No sumamos solo países, sumamos kilometrémoos, lugares, personas, sentimientos profundizando mucho más de lo que de otra manera hubiese convertido esta aventura en algo superficial.
Sumamos también conocimiento y experiencia que hoy me hace ser diferente, habiendo fortalecido, según creo, una mejor versión de mí mismo.
Evidentemente, invertir tiempo en algo implica dejar de hacerlo en otro algo.
Nos dejamos países y continentes por visitar, pero siempre habrá tiempo para reengancharse, o quizás ya no. La realidad es que lo vivimos intensamente priorizando calidad a cantidad y esa ha sido sin duda la mejor decisión. Repetiría sin duda cada paso dado, incluso aquellos que no nos llevaron a donde intencionalmente queríamos llegar, siendo muchas veces el destino algo no físico ni material.
Con sensaciones encontradas, pero hoy pongo el punto final a esta etapa convencido de que es el momento adecuado y convencido que es lo que quiero hacer. Cerramos la puerta, pero quedan ventanas abiertas y apoyo de sobras para poder reengancharnos mañana en cualquier lugar del mundo.
Queda tanto pendiente, tanto incompleto que ni siquiera en este tiempo he sabido dar respuesta a muchas de las inquietudes que rondaban mi cabeza antes de empezar y que hoy siguen acompañándome.
Una cosa si es cierta, después de todo creo ser mejor, lo cual ya es en sí todo un éxito. Resulta fácil decirlo, cuando lo importante quizás es que también sea percibido por los demás, aunque sinceramente no es algo que me preocupe.
Guiarse por lo que te hace a ti feliz por encima de juicios de terceros ya es un “modus operandi” establecido en mi modelo de toma de decisiones.
¿Qué viene ahora? Pregunta abierta con respuesta ambigua e indefinida. Sin certezas, pero con convencimiento de que lo que viene es mejor. Fluir y decidir sin perder la cabeza y guiado por el corazón.
Hay demasiadas alternativas abiertas como para no dedicarles tiempo y que una de esas opciones sea la que realmente encienda el motor de esta nueva etapa.
La vida que quiero está clara, ahora solo queda materializarla.
